NOTA: Este texto es una traducción del https://www.ibiblio.org/cdeemer/wright/4act.html
Si queréis añadir cualquier nota o comentar, dejadlo abajo, que creo que se puede. No estoy seguro.
Si el segundo acto es el doble de largo que el primero y el
tercer acto tiene un punto de giro justo en la mitad del mismo, entonces ¿por qué
no lo llamamos el paradigma de los cuatro actos en vez de tres?
A más de un guionista se le ha ocurrido la misma pregunta.
Uno de los discursos más elocuentes en esta materia se desarrolló en “The
Scrrenwriters Listserv” en internet. Andre Ferguson inició este debate seguida
por dos comentarios míos de manera anónima:
Field lo llama “el pellizco”. Vogler lo llama “el segundo
umbral importante”. En ambos casos se refiere al punto medio o middle point del
segundo acto de la tradicional estructura de tres actos.
Por el amor de dios, señores, LLAMEMOS A UNA LANZAZ, UNA
LANZA. Ha pasado ya mucho tiempo, pero ningún estudioso de la estructura va al
grano y doce que el punto medio en realidad es lo que hace que el segundo acto
se divida en dos actos.
¿Qué problema hay en admitir que la tradicional estructura
de tres actos en realidad siempre ha sido de cuatro actos? No va a derrumbar
los cimientos de Holliwood. Pero quizás sí ayude a guionistas arreglar
historias atascadas entre la página 30 y 90 (basado en una historia de 120
páginas).
Acto i: El héroe en el mundo ordinario. Este es el mundo que
nuestro héroe conoce, sabe cómo manejarse en él. Pero en este mundo es un don nadie,
aunque tenga potencial para ser un héroe.
Acto II: El inframundo o mundo desconocido. Éste es el mundo
que el joven héroe tiene que atravesar para llegar hasta el reino del Mal. Es
un territorio desconocido, terrorífico y a la vez maravilloso. El héroe es
arrastrado a una inexorable marea que le lleva a…
Acto III: El reino del Mal. Aquí las fuerzas del mal son los
dioses. Es su reino, es donde son más poderosos. El héroe ha de ser muy sagaz
para no ser capturado.
Acto III: De regreso al inframundo. Es ahora cuando el héroe
conoce las normas y lo que puede llegar a suceder en este mundo. Necesita de
todo su conocimiento para ayudarse a sí mismo y capturar al malo.
Notas sobre los actos:
Cada acto es reflejo de su opuesto. El acto 1 es el opuesto
al acto 3, así como el 2 es del 4. Mientras que en el primer acto el héroe está
relativamente tranquilo, seguro y bajo control, en el acto tres está en peligro
mortal, en la incertidumbre, en la incomodidad…
En el cuarto acto, en la lucha, los amigos del acto dos se convierten
en enemigos, relevando así que siempre están a favor del mal, mientras que los
enemigos del acto 2 se convierten en aliados.
El desarrollo del héroe tiene un efecto espejo similar en
los actos 1 y 3 y en los actos 2 y 4. En el primer acto el héroe es un inválido
huérfano; mientras que en el acto 3 es un poderoso héroe. En el acto dos es un
visitante en el inframundo, actúa en su propio nombre y es arrastrado o
conducido al dominio del mal; ya en el cuarto acto se convierte en un mártir
que actúa a favor de la sociedad, liderando así el camino en vez de seguirlo.
Por lo tanto, no hay nada de malo trabajar con cuatro actos
en vez de tres. Todavía trabajaras con un inicio, un desarrollo y un final.
Seguirás teniendo un nivel ascendente de conflictos y crisis. Lo único que
afectará es que tendrás una historia más robusta aclarando el punto medio del
relato.
Primera respuesta:
Si funciona para ti, para tus escritos y guiones, adelante.
Leyendo guiones ajenos muchas veces me da la sensación de que el punto medio
del segundo acto es un momento crucial; pasar de la página 30 a la 90 es una
agonía de 60 páginas a mi modo de pensar, por lo que yo creo una mini historia
entre las páginas 30 y 60 y otra entre las 60 y 90, llamándolas así historia B
e historia C.
Segunda respuesta:
¡Bienvenido al club! No estás solo en este tema. De hecho
cuando doy las clases de guión en Texas, siempre les digo a los alumnos que soy
un fiel defensor de los cuatro actos. Siempre me miran con cara de “¿QUEEEEE?
¿Ahora tenemos cuatro actos?”
Vogler también las divide en cuatro actos. No creo que en
Journey lo intente hacer, pero en sus clases comentó que el veía las historias
en cuatro actos. Me alegra ver que alguien más piensa lo mismo que yo.
Él comentó exactamente lo mismo que comenté yo a mis alumnos
ese mismo día. Nosotros, los escritores, tendremos que guardarnos esa pequeña
cancioncilla para nosotros. Bastante me cuesta que productores y
desarrolladores entiendan la estructura en tres actos. Incluir una más podría
devastarles.
Otros comentarios:
No me importa cuantos actos tiene un guión. Si quieres usar
la lógica plasmada, la cual tiene sentido, entonces llámala cuatro actos en vez
de tres. Aun así, ¿quién ha dicho que todos los actos tienen que tener la misma
longitud?
La razón por la cual sigo usando los tres actos es muy
sencilla: deriva de la lógica inicio-desarrollo-final, lo cual es esencial para
para contar una buena historia. Dicho esto, soy muy consciente que el segundo
acto siempre es el más difícil.
La estructura en cuatro segmentos de Kristin Thompson.
Kristin Thomson en su excelente e importante libro de
“Storytelling in the New Hollywood” plantea una variación del paradigma de los cuatros
actos. Al igual que otros, considero que las diferencias son básicamente
semánticas en su planteamiento de visión de los cuatro actos.:
“En lugar de comenzar con el supuesto de que todas las
películas tienen tres actos, podemos simplemente estudiar los patrones de trama
que se encuentran en una muestra de películas de Hollywood, tanto de la era de
los estudios como de tiempos más recientes. Lo que encontramos es sorprendente.
Muchas de estas películas, de hecho, diría yo, la mayor parte de ellas, se
dividen de manera evidente en cuatro partes, con puntos de inflexión
importantes que generalmente proporcionan las transiciones.”
“Basándome en lo que me parece la terminología descriptiva
más útil que han empleado los autores y comentaristas de manuales de escenarios
en otras artes narrativas, me referiré a las cuatro partes de la característica
promedio como [las cursivas son mías] la configuración, la acción complicada,
el desarrollo y el clímax. Un breve epílogo suele seguir al clímax. Este
esquema señala algo que desarrollaré en breve: que las películas muy a menudo
presentan un punto de inflexión crucial más o menos en el punto muerto.”
Si te sientes más cómo llamando a esta estructura en cuatro segmentos,
que de hecho son los que encontramos cuando miramos de cerca las películas
(como se muestra en la docena de películas analizadas en el libro), el paradigma
de los cuatro actos o estructura en cuatro segmentos, o como sea, en lugar de
llamarlo paradigma de tres actos (como lo hago yo), dándole importancia al “midpoint”
o punto de inflexión, entonces, hazlo, usa esa terminología. Personalmente no
me interesa tanto qué etiquetas pongamos a la estructura siempre que nos demos
cuenta que están ahí y que determinan la estructura de la narración de un
guión.